Mi Guía de Viaje a Perú

RECORRIDO:

Días 1-3: Lima

Días 4-8: Amazonas (vuelo Lima – Iquitos)

Días 9-15: Cusco, Valle Sagrado, Valle Sur y Machu Picchu (vuelo Iquitos – Cusco, vía Lima)

Días 16-17: Ayacucho (trayecto de 10 horas en coche privado desde Cusco pasando por Abancay)

Días 18-19: Ica, Huacachina, Paracas y Líneas de Nazca (trayecto Ayacucho-Ica de 8 horas en autobús por la noche)

Días 20-21: Arequipa y Cañón del Colca (trayecto Ica-Arequipa de 12,4 horas en autobús por la noche)

Días 22-23: Puno y Lago Titicaca (trayecto Arequipa-Puno de 6 horas en autobús por la noche)

Día 24: Lima (vuelo Juliaca – Lima)

Organicé el viaje a Perú por mi cuenta, sin ayuda de agencia. Aunque tenía claro el itinerario y los sitios que quería visitar, únicamente reservé el vuelo ida y vuelta Madrid-Lima, el hotel del primer día de Lima y las entradas a Machu Picchu junto con el tren de subida y el hotel para alojarnos a las puertas de la ciudadela. También reservé con antelación los restaurantes de Lima en los que es complicado conseguir mesa. El resto fue improvisado y lo fui decidiendo sobre la marcha, tanto los días que nos quedábamos en cada sitio, como el medio de transporte y las excursiones, que es más económico reservar allí, a través de agencias locales (recomiendo que preguntéis en varias y comparéis, ya que los precios pueden variar bastante).

Respecto al transporte, las distancias en Perú son muy grandes y muchas ciudades no cuentan con aeropuerto. Por otro lado, la mayoría de las carreteras son de un único carril, no están en buen estado y son peligrosas, así que no nos atrevimos a alquilar un coche; en su lugar, decidimos movernos en autobuses cama nocturnos, que cuentan con asientos reclinables. De esta forma, ahorrábamos tiempo y alguna noche de hotel.

Viajé durante el mes de enero, que es temporada de lluvias, lo que nos impidió visitar la Laguna Humantay, la Montaña de los 7 colores y las aguas turquesas de Millpu; sin embargo, pude disfrutar del verano y las buenas temperaturas en Lima. Mi consejo es que si vais a visitar zonas de costa, vayáis entre diciembre y marzo; en caso contrario, la mejor época es la temporada seca, de julio a septiembre. El clima varía muchísimo de unas zonas a otras, en función de la altitud; seco y soleado en Ica, cálido y húmedo en Machu Picchu, templado con noches bastante frías en Cusco… así que hay que ir preparado para todo.

En relación al presupuesto, Perú es un país barato en comparación con España y, en general, tanto los hoteles como los restaurantes son más económicos que aquí. Además, se come muy bien a buen precio en casi cualquier sitio. La moneda local son los Soles (1 Sol son 0,25€) y necesitaréis efectivo para algunas excursiones, compras en mercados locales y propinas. En este sentido, podéis cambiar euros en cualquier casa de cambio que encontréis por las ciudades (eso sí, os recomiendo que contrastéis siempre con el tipo de cambio oficial, ya que en algunos sitios hay mucha diferencia).

Si tuviera que deciros qué me gustó más de Perú, me costaría mucho elegir. Creo que es la mezcla de todo; sus contrastes, su biodiversidad, sus paisajes espectaculares, su riqueza arquitectónica, su maravillosa gastronomía. Disfruté mucho de la experiencia en la selva amazónica, pero también se quedarán siempre grabadas en mi memoria las puestas de sol en el desierto o la primera vez que tuve delante la imagen de Machu Picchu. Pasear por el malecón de Lima y disfrutar de sus barrios llenos de vida, contemplar la ciudad de Cusco desde alguno de sus miradores, tomar un cocktail al atardecer con vistas a la Plaza de Armas de Arequipa o compartir escalón con un enorme pelícano en Paracas. Todo eso y mucho más ofrece un país que sorprende por su inmensidad y belleza.

Os dejo a continuación un resumen de lo que más me llamó la atención de cada sitio que visité, junto con recomendaciones de hoteles y restaurantes.

LIMA: La capital

Llegué a Lima sin muchas expectativas, ya que me habían contado que no es la ciudad más bonita de todas y que no hay mucho que ver. Sin embargo, me sorprendió muy favorablemente; su estilo de vida muy ligado al mar, la diversidad de sus barrios, cada uno con su particular encanto, su deliciosa gastronomía o la simpatía de su gente, que fluye a un ritmo que invita a detenerse y disfrutar de la vida. Si la visitáis, no podéis perderos:

  • Centro colonial y Plaza Mayor, con la impresionante catedral, el palacio de Gobierno, la Casa de Aliaga y la iglesia de San Francisco. Os recomiendo tomar un cocktail (si os gusta el pisco sour, lo hacen buenísimo) en la terraza del bar Moyas, con espectaculares vistas a la Plaza Mayor.
  • Barrio de Miraflores: aquí se encuentra el lugar histórico más importante de la ciudad, el sitio arqueológico Huaca Pucllana, un edificio piramidal construido con pequeños adobes hechos a mano, que fue Centro Administrativo y Ceremonial. Otro de los encantos de este barrio es pasear por el malecón, desde el centro comercial al aire libre Larcomar hasta el parque Grau; las vistas son verdaderamente espectaculares. Os recomiendo una parada en el restaurante La Rosa Náutica para degustar un buen ceviche con vistas al mar.
  • Barrio de Barranco: este bohemio y pintoresco barrio bien merece una visita; imprescindible pasar por el puente de los suspiros, la bajada de baños y entrar en alguno de sus múltiples cafés y bares que también son galerías de arte. Os recomiendo el restobar Ayahuasca, ubicado en una casona preciosa de la época republicana, con distintos ambientes y una decoración muy especial. Además, tienen todo tipo de cocktails, incluyendo distintas variedades de pisco, y también se puede cenar.
  • Barrio de San Isidro: pasear por este elegante y cuidado barrio residencial y maravillarse con sus magníficas mansiones y modernos edificios es otro de los imprescindibles de Lima. Su principal atractivo turístico es el Bosque El Olivar, de la época colonial, lleno de olivos, así como otras especies de árboles y de aves. Para comer, una parada obligatoria es el famoso Astrid & Gastón, un restaurante gourmet que es todo un referente, situado en Casa Moreyra, una preciosa hacienda que es patrimonio histórico.
  • Cerro de San Cristóbal: si, como a mí, os gusta disfrutar de una puesta de sol con vistas, desde este punto tenéis una panorámica espectacular de toda la ciudad.

Alojamiento en Lima: estuve varios días, así que decidí alojarme en zonas distintas; los primeros días me quedé en el hotel Hilton Lima Miraflores (maravillosa su piscina en la azotea con vistas a la ciudad) y después me cambié a Country Club Lima Hotel, en San Isidro (habitación muy espaciosa y perfecta ubicación para recorrer el barrio). Ambos tienen un precio aprox. de 140€/noche y son muy recomendables.

Restaurantes: Central (cocina peruana contemporánea, considerado el mejor restaurante de Latinoamérica. Pagamos 189€/pax por el menú “Territorio en desnivel” con 2 cocktails, y creo que es de las mejores experiencias que he probado nunca; tenéis más información AQUÍ), Maido (fusión japonesa-peruana; junto con Central, está dentro de los 10 mejores restaurantes del mundo según el ranking World’s 50 Best. La experiencia Nikkei cuesta 559 Soles/pax, 140€, y es muy recomendable), Astrid & Gastón (un imprescindible de Lima, hay opción de menú degustación aunque opté por la carta; 56€/pax), Kjolle (pertenece al grupo de Central, y es restaurante a la carta; 40€/pax), Osaka (delicioso sushi; 52€/pax), La Rosa Naútica (preciosas vistas al mar; ceviche + pisco 25€), Canta Rana (tradicional y auténtico, siempre hay muchísima cola así que conviene llegar pronto; 30€/pax), Cala (sofisticado y muy agradable, junto al mar; 70€/pax).

Tenéis un vídeo resumen de mi estancia en Lima AQUÍ.

Vista de Lima desde el Mirador de San Cristóbal

IQUITOS: El Amazonas peruano

Como buena sagitario, soy adicta a las aventuras y la adrenalina, así que reconozco que la experiencia en la selva amazónica de Perú me fascinó. Volé desde Lima a Iquitos, y allí me recogieron desde el hotel en el que me iba a alojar durante mi estancia, el Treehouse Lodge, para llevarme en furgoneta hasta Nauta, dónde cogimos una barca motora que nos llevaría a nuestro hotel, situado en mitad de la selva. Nada más llegar, me esperaba una comida realizada a base de productos locales, que me sorprendió por lo elaborada y deliciosa, y a continuación me presentaron a Andrés, el que sería mi guía privado. Juntos, planificamos las actividades de los siguientes días, que incluían pescar pirañas en el Amazonas (y comerlas después), ver delfines rosas, dar paseos diurnos y nocturnos por la selva, ver el amanecer y la puesta de sol desde un barco en el río, hacer excursiones fotográficas para ver todo tipo de aves y recorrer en barca el Amazonas por la noche buscando caimanes. Disfruté muchísimo de la experiencia, ¡y hasta fui capaz de bañarme en el río!

Alojamiento en el Amazonas: el hotel en el que me alojé, Treehouse Lodge, cuenta con 12 casas en los árboles que están entre 35 y 75 pies sobre el suelo (bastante altas), en mitad de la selva. Reconozco que la primera noche estaba algo asustada (no ayudó que hubiera una tormenta que hizo que el árbol y en consecuencia mi casita se moviera muchísimo y se iluminara cada poco tiempo con la luz de los rayos). Los bungalows están equipados con duchas, lavabos, inodoros y camas con mosquiteras, además de un pequeño mueble con estantes que sirve como armario.

El hotel tiene todo incluido, desde los desayunos, comidas y cenas (con excelente calidad y platos buenísimos) hasta todas las actividades. Lo único que no está incluido son las bebidas (salvo el agua y los zumos) y la propina para el guía. Los precios varían en función de la temporada y del número de noches, siendo de 275€/noche el precio para una estancia de 4 noches en la época en la que fui (enero). Lo reservé por internet a través de la agencia local Amazon River Expeditions (los precios de Booking eran bastante más caros).

No pensé que fuera capaz, pero después de muchos intentos (y romper una caña), conseguí pescar una piraña (y varios peces distintos) y además me la comí! Tengo que reconocer que estaba bastante buena
Aunque no voy a negar que me costó, fui capaz de bañarme en el Amazonas! Previamente mi guía me embadurnó el cuerpo con barro del río (se supone que es beneficioso para la piel), así que no quedaba otro remedio para quitarlo
Todos los días aprovechábamos para ver el amanecer o la puesta de sol en el río y tuvimos la suerte de ver varios delfines rosas
Otra de las actividades que incluía el hotel era hacer kayak en el río Amazonas
Mi casita en el árbol en Treehouse Lodge, preciosa, sí, aunque os confieso que había que sudar bastante hasta llegar a ella y pasar por puentes colgantes que se movían muchísimo (si os dan algo de respeto las alturas, olvidaros)

CUSCO: La capital del Imperio Inca

De las ciudades más bonitas de Perú, la antigua capital del Imperio Inca es una mezcla de edificios coloniales, arquitectura inca y mercados callejeros. Se encuentra en medio de los Andes peruanos, en un valle a 3.400 metros de altitud, superando a Machu Picchu, que está a 2.430 y precisamente sorprende por su altura, que se nota especialmente nada más llegar a la ciudad y al subir las cuestas y escaleras que la recorren. Por este motivo, es muy frecuente el mal de altura, allí llamado soroche. Para combatirlo, me vinieron muy bien las infusiones de muña, mientras que Alex, mi fotógrafo, prefería el mate de coca (como anécdota, comentaros que probé un pisco de coca y me dio taquicardia). En una ocasión en la que no teníamos otra opción cerca, intentamos mascar hojas de coca, pero no nos gustó nada.

Los imprescindibles que merece la pena visitar en Cusco son:

  • Plaza de Armas: con su imponente catedral y rodeada por preciosos soportales coloniales, está considerada la más bonita de Sudamérica.
  • Calle Hatun Rumiyoq: una callecita con mucho encanto llena de tiendas de artesanía local, mujeres engalanadas llevando llamas de una correa o la famosa piedra de los doce ángulos.
  • Barrio de San Blas: el más bohemio de la ciudad, con sus callecitas empedradas, talleres artesanos y plazas repletas de preciosas casas coloniales.
  • Fortaleza de Sacsayhuamán: un recinto arqueológico enorme y una de las edificaciones del imperio inca más increíbles del mundo. Os recomiendo coger un guía (hay muchos que se ofrecen en la entrada) que os explique esta impresionante construcción.
  • Templo de Qorikancha o del Sol: sobre este templo se encuentra el convento de Santo Domingo, una maravillosa obra de arquitectura colonial, pero con reminiscencias incaicas.
  • Mercado de San Pedro: el más importante de la ciudad y obra de Gustav Eiffel, es un reflejo de la vida cotidiana, lleno de puestos de comida, flores, artesanía, ropa… Aquí podéis comer y tomar zumos naturales por muy pocos soles.
  • Miradores desde los que contemplar la ciudad: tenéis vistas espectaculares desde el Mirador de San Cristóbal, el Mirador de Santa Ana, el Mirador de San Blas y el Mirador del Cristo Blanco (tenéis más información AQUÍ).

Alojamiento: en Cusco llegó Alex, mi fotógrafo, (hasta este momento viajaba sola) y nos alojamos en el hotel Hilton Garden Inn, que está un poco más alejado del centro que otros hoteles (unos 20 minutos andando desde la Plaza de Armas) pero tiene muy buena relación calidad-precio (76€/noche por habitación doble).

Restaurantes: mis favoritos fueron Chicha Cusco (25€/pax), Morena (con vistas espectaculares a la Plaza de Armas; 20€/pax) y Limo (cocina nikkei, también con vistas a la Plaza; 32€/pax).

Tenéis un vídeo resumen de nuestra estancia en Cusco AQUÍ.

Plaza de Armas de Cusco
Piedra de los doce ángulos, en la calle Hatun Rumiyoq
Barrio de San Blas, con sus calles empedradas y empinadas
Llamas en Sacsayhuaman
Vista de Cuzco desde el Mirador de San Blas
Uno de los platos típicos de Cusco es el Cuy Peruano, que se cría para su consumo y es considerado una exquisitez. Reconozco que me costó probarlo, pero me gustó mucho.

VALLE SAGRADO

Además de Cusco, los alrededores de la ciudad conservan numerosas huellas en forma de construcciones que simbolizan la cultura del Imperio Inca y los grandes logros que a día de hoy siguen sorprendiendo, como la maestría en la que tallaban las piedras o las terrazas circulares con las que creaban distintos microclimas para la agricultura.

Hay varias ruinas incas en el Valle Sagrado que no os podéis perder:

  • Terrazas de Moray: con una simetría casi perfecta, las terrazas circulares de este sitio arqueológico se cree que fueron construidas como laboratorio agrícola. Muy cerca, se encuentran las famosas Salineras de Maras, que merece la pena visitar por el paisaje espectacular que forman las pozas (más información AQUÍ).
  • Pisac: una de las más increíbles (y grandes) ruinas incas, con distintos barrios, inmensos andenes o terrazas y varios templos y palacios que se conservan en buen estado.
  • Ollantaytambo: es el único lugar que conserva su antiguo diseño urbanístico inca. Por su tamaño y la originalidad de sus estructuras, es considerado uno de los templos más importantes a nivel arquitectónico.
  • Chinchero: la espectacular plaza de este pintoresco pueblo, construida sobre lo que fue un palacio inca, hace que ya merezca la pena visitarlo. Además, se conservan distintas construcciones y terrazas incas en los alrededores. Los centros textiles de Chinchero, que fabrican de forma ancestral, con productos naturales, también son dignos de una visita. Si estáis pensando en comprar alguna prenda de alpaca, este es el lugar.

Transporte y entrada: lo más económico es comprar el Boleto Turístico del Cusco, que incluye la entrada a todos estos sitios arqueológicos y otros tantos (son 130 Soles/pax, 33€ aprox.). En cuanto al transporte, nosotros optamos por un taxi privado (podéis contratarlo en cualquier hotel) para poder recorrer las ruinas a nuestro aire y sin prisas. El coste es de unos 220 Soles, 55€ aprox. para 2 personas por día.

Terrazas de Moray
Pisac
Ollantaytambo
Chinchero
Parada con vistas mientras recorríamos el Valle Sagrado, disfrutando de un choclo o maíz peruano

VALLE SUR

El Valle Sur es mucho menos conocido que el Valle Sagrado, pero también tiene sitios que merece la pena conocer, como importantes sitios arqueológicos y espectaculares paisajes.

  • Tipón: este parque arqueológico le rendía culto al agua, y por ello se pueden observar numerosas fuentes perfectamente talladas y conductos de agua considerados como maravilla de la ingeniería civil.  
  • Piquillacta: esta ciudadela preinca es una de las más antiguas en Cusco y cuenta con distintas ruinas arqueológicas caracterizadas por su armonía urbanística.
  • Iglesia colonial de Andahuaylillas: se conoce como “La Capilla Sixtina de América” y aunque por fuera no llama especialmente la atención, dentro tiene un maravilloso interior decorado con altares dorados, pinturas de la escuela cusqueña y techos de colores. Dentro no está permitido hacer fotos ni vídeo.
  • Mirador Cielo Punku: traducido como “Puerta del Cielo”, este mirador que no es muy conocido representa la mano de un agricultor y su trabajo en el campo, y es perfecto para hacer fotos (muy instagrameables) con vistas al precioso valle de Huaro. En el pueblo también se puede visitar la iglesia de San Juan Bautista y ver la bonita plaza del distrito de Huaro.

Transporte y entrada: el Boleto Turístico del Cusco incluye la entrada a Tipón y Piquillacta. El coste de la entrada a la iglesia de Andahuaylillas es de 15 Soles/pax (3,75€) y el acceso al Mirador es gratuito. Al igual que en el Valle Sagrado, optamos por ir en taxi privado.

Tipón
Iglesia de Andahuaylillas, conocida como “La Capilla Sixtina de América”
Mirador Cielo Punku
Al lado del Mirador Cielo Punku, se encuentra este letrero gigante de Huaro

MACHU PICCHU

Tenéis toda la información de nuestra visita de 2 días a Machu Picchu en el artículo que publiqué en la revista Theo Moda, AQUÍ.

Además, os he dejado todos los detalles de nuestra experiencia en el tren Belmond Hiram Gingham para subir al Machu Picchu en ESTE POST.

AYACUCHO

Ayacucho es una ciudad poco conocida, pero personalmente me gustó mucho. No solo cuenta con ¡nada más y nada menos! que 37 iglesias (su Semana Santa es una de las más famosas del mundo) y preciosos edificios coloniales, sino que además los alrededores de la ciudad esconden maravillas naturales únicas en el mundo, como el bosque de puyas de Raimondi más grande de Perú (Titancayoq) o las espectaculares aguas turquesas de Millpu, que lamentablemente no pudimos ver por las lluvias que cayeron esos días.

Los sitios imprescindibles que visitar en la ciudad son:

  • Calle del 28 de Julio, que conduce al mercado central pasando por el Arco de Triunfo, monumento conmemorativo del combate del 2 de mayo de 1886, cuando vencieron a las tropas españolas.
  • Plaza de Armas, con su espectacular catedral de estilo barroco.
  • Mirador de Acuchimay y Mirador La Picota, desde los que se puede apreciar toda la ciudad.
  • Templo de La Compañía de Jesús, de origen colonial.
  • Museo de Andrés Avelino Cáceres, situado en la Casona Vivanco, un precioso edificio colonial.

Además de visitar la ciudad, os recomiendo:

  • Hacer rapel en uno de los 7 cañones de Qorihuillca y explorar uno de los cañones por dentro, recorriendo su laberinto de pasillos estrechos y con poca luz. No hace falta tener experiencia, para mí era la primera vez y me encantó. Tenéis más información AQUÍ.

Alojamiento: nos alojamos en el hotel ViaVia Café Ayacucho, situado en la Plaza de Armas, con un café/restaurante con vistas espectaculares y muy buena relación calidad-precio (58€/noche por habitación doble).

Restaurantes: os recomiendo probar la gastronomía chifa (un término que utilizan en Perú para referirse a la cocina traída y adaptada al país por los inmigrantes chinos) en el restaurante del hotel ViaVia Café Ayacucho con vistas a la Plaza de Armas (25€/pax). Sukre, al lado y con similares vistas, también nos gustó (20€/pax).

Os dejo un vídeo resumen de nuestro paso por Ayacucho AQUÍ.

Arco de Triunfo
Desayuno en el hotel ViaVia Café Ayacucho con vistas a la Plaza de Armas
Mirador Acuchimay
Mirador La Picota
Templo de La Compañía de Jesús
Rapel en los cañones de Qorihuillca

ICA:

Ciudad del centro sur, Ica también es llamada “La ciudad del eterno sol”, por su permanente cielo despejado, y “Cuna del Pisco”, debido a que es la región de producción de pisco más importante del país.

Además, Ica está rodeada de un inmenso desierto (el desierto Costero del Pacífico), y cuenta con una de las dunas más altas del mundo, Cerro Blanco, y también con el espectacular oasis de Huacachina, el más grande de América.

El centro de la ciudad no tiene mucho que ver, pero merece la pena:

  • Visitar una bodega de pisco. Nosotros visitamos La Caravedo, una de las bodegas de pisco más famosas y la más antigua de América. Allí, podéis disfrutar de visitas guiadas para conocer su bodega, paseos a caballo por sus viñedos o catas de sus distintas variedades de cepas pisqueras. Tenéis más información AQUÍ.
  • Disfrutar de un paseo en buggy (allí los llaman “tubulares”) y sandboarding en el desierto de Huacachina. Tenéis más información AQUÍ.
  • Sobrevolar las Líneas de Nazca. Son antiguos geoglifos de gran tamaño (alguno tiene hasta 300 metros, por lo que únicamente pueden verse desde una avioneta) y actualmente para los arqueólogos son una incógnita, ya que no se sabe quiénes, cómo y por qué los hicieron (incluso hay teorías que señalan a seres de otro planeta). Las formas están hechas de un solo trazo y, hasta la fecha, hay casi 800 figuras que se han encontrado en el desierto de Nazca. Si tendéis a marearos, os recomiendo no hacerlo (la avioneta se mueve a un lado y a otro, bajando y subiendo de forma bastante brusca para ver bien las figuras). En nuestro tour varios turistas lo pasaron francamente mal, entre ellos Alex, mi fotógrafo, que estuvo el resto del día mareado. Por otro lado, la seguridad de las avionetas deja bastante que desear; durante nuestro vuelo, una puerta se abrió y tuvimos que descender; días después nos enteramos de un accidente mortal de otra avioneta que sobrevolaba las líneas con 6 turistas.
  • Pasar el día en la Reserva Nacional de Paracas. Allí os recomiendo visitar la famosa playa roja, una de las cinco playas rojas del mundo (más información AQUÍ), las preciosas playas de La Mina y Lagunillas, y hacer una excursión en barco a las Islas Ballestas, hogar de miles de lobos marinos, dónde podréis encontrar flamencos, pingüinos, nutrias, delfines, e incluso, si tenéis suerte, la famosa ballena jorobada (más información AQUÍ y AQUÍ).

Alojamiento: en Ica nos alojamos en el hotel Las Dunas (125€/noche por habitación doble), donde tomamos el sol y disfrutamos de sus piscinas con vistas a una espectacular duna. En Huacachina, dormimos en el hotel Hostería Suiza (86€/noche por habitación doble), también con una bonita piscina y muy cerca de una duna a la que queríamos subir al amanecer para hacer fotos con vistas al oasis.

Restaurantes: en Ica, os recomiendo el Tambo de Tacama y La Olla de Juanita. En Huacahina, sin que nos maravillara ninguno, están bien Huacafuckinchina (con vistas al oasis, buenos cocktails y ambiente de copas después de cenar), Bananas resort (con terraza animada) y Wild Olive Trattoria (italiano con música en directo).

Paseo a caballo en la hacienda La Caravedo
Viñedos de la hacienda La Caravedo
Vista del Oasis de Huacachina desde las dunas
Desierto de Huacachina
Puesta de sol en el desierto de Huacachina desde un buggy
Oasis de Huacachina
Cocktails en Huacafuckinchina, en el Oasis de Huacachina
Antes de despegar para sobrevolar las Líneas de Nazca
Playa Roja en Paracas
Lobos marinos en las Islas Ballestas
Desayuno en el hotel Las Dunas, en Ica

AREQUIPA

Se la conoce como la Ciudad Blanca, en teoría debido a su arquitectura construida con piedra volcánica blanca, llamada sillar (y efectivamente es lo que aparece si buscáis en internet) pero el dueño de uno de los cafés de los Claustros de La Compañía nos contó que no es así; resulta que (resumiendo mucho la historia) durante el virreinato, los blancos (españoles o aquellos cuyos ascendientes no eran indios ni negros) representaban un 70% de la población de la ciudad y esa era la razón de que se llamase así. Es más, nos contó que, inicialmente, todos los edificios estaban pintados de colores (como todavía lo están las paredes del Monasterio de Santa Catalina) pero, debido a los continuos temblores o sismos por estar en el Anillo de Fuego del Pacífico, la pintura se desprendía continuamente y estéticamente no se veían bonitos, así que decidieron pintarlos de blanco.

Si la visitáis, no os podéis perder:

  • Plaza de Armas, Catedral y centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
  • Monasterio de Santa Catalina: con 100 estancias, preciosos claustros y una colorida arquitectura colonial (más información AQUÍ).
  • Recorrido guiado por las iglesias más bonitas de Arequipa (San Francisco, La merced…), incluyendo la preciosa iglesia de la Compañía, con su preciosa fachada tallada.
  • Cañón del Colca: es el más profundo del mundo (el doble que el Cañón del Colorado en USA) y allí, además de ver el famoso cóndor andino (ave voladora más grande del mundo), podéis disfrutar de baños termales y otras muchas actividades (senderismo, pesca, tirolina…). Las excursiones de un día salen a las 3:00 de la madrugada de Arequipa y el coste es de 75 Soles/pax (19€ aprox.). Tenéis más información AQUÍ.

Alojamiento: en Arequipa nos alojamos en el hotel Katari (90€/noche por habitación doble), en la Plaza de Armas, con espectaculares vistas a la Catedral. Aunque no estéis alojados en el hotel, os recomiendo ir a su terraza a tomar un cocktail durante la puesta de sol.

Restaurantes: merece la pena conocer las picanterías típicas, como la Benita o Victoria Picantería (aquí probamos por segunda vez el Cuy o cobaya peruana y nos encantó) y el Mercado de San Camilo, con platos y menús tradicionales a buen precio y de calidad.

Cocktail con vistas a la Plaza de Armas de Arequipa desde la terraza del hotel Katari
Monasterio de Santa Catalina
Iglesia de San Francisco
Vista de Arequipa durante el trayecto al Cañón del Colca
Mirador de Los Andes o de Los Volcanes, a 4.800 metros. Aquí me mareé por la altura y me conseguí recuperar con unos caramelos de coca que vendían unas señoras en un puestecito al lado (debe ser que ocurre con frecuencia)
Mirador de la Cruz del Cóndor – Cañón del Colca. Conseguimos ver varios cóndores, aunque de lejos (a veces, con mucha suerte, se acercan). Lo mejor es ir a primera hora de la mañana, momento en el que los cóndores planean con las corrientes de aire caliente por encima
Victoria Picantería, tomando un postre típico cortesía de la casa

PUNO

Considerada la capital del folclore peruano, debido a sus festivales tradicionales de música y baile, Puno es una importante ciudad portuaria del Lago Titicaca, el lago navegable más alto del mundo (3.800 m).

Allí, no podéis perderos:

  • Plaza de Armas y Catedral, que cuenta con una bonita fachada exterior y magníficas pinturas en el interior.
  • Pasear por la calle principal, Jirón Lima, llena de bares, restaurantes y comercios.
  • Visitar las islas de los Uros en el Titicaca. Además del espectacular paisaje, podéis visitar las islas artificiales construidas a base de raíces de Totora (una planta acuática que crece en el lago), en las que viven los Uros, un pueblo ancestral que se dedica a la pesca y a la artesanía. Os recomiendo ir a alguna isla que esté algo más alejada de Puno, como Titino o Taquille, para que la experiencia sea menos turística y más auténtica. En nuestro caso, alquilamos un barco solo para nosotros con la idea de llegar hasta Titino, y fuimos parando en las islas que nos apetecía, buscando ver cómo vivían sus habitantes en realidad y huyendo de las islas en las que están preparados para recibir a los turistas. También existe la opción de pasar la noche en una isla, algo que me hubiera encantado, pero no teníamos tiempo (además, hay que ir preparado porque al estar a tanta altura hace bastante frío, sobre todo cuando se pone el sol).

Alojamiento: en Puno, nos alojamos en el hotel Hacienda Plaza de Armas, que, como su nombre indica, está ubicado en esta Plaza, muy bien ubicado. El precio es de 42€/noche por habitación doble.

Restaurantes: nos encantó Mojsa (con vistas a la Plaza de Armas; 30€/pax).

Plaza de Armas de Puno
Lago Titicaca
Islas de los Uros
Barca de totora en el lago Titicaca

Y hasta aquí lo que dieron de sí las más de tres semanas que estuve recorriendo el país, aunque aún me queda mucho por conocer; la Cordillera Blanca, llamada así por sus cumbres nevadas perpetuas, en la que se encuentra el precioso Parque Nacional Huascarán; la tierra moche, una de las regiones más ricas en cuanto a arqueología se refiere y lugar donde se encuentra Trujillo, la tercera ciudad más grande de Perú; la Sierra Norte, región famosa por su artesanía cuya capital provincial, Cajamarca, destaca por su elegante arquitectura colonial…. Y un sinfín de lugares nuevos que explorar y también otros que me gustaría repetir de un país que me ha fascinado.

Si tenéis alguna duda o queréis más información, no dudéis en contactarme a través de mi correo personal: paloma_garcia_cuanda@hotmail.com.

14 thoughts on “Mi Guía de Viaje a Perú

  1. Paloma cuanda paya

    Precioso el reportaje. Muy bonitas las fotos. Lugares llenos de misterio y de historia, que te transportan a otros mundos. Paloma. C. P

  2. Alex

    Gracias por compartir con tanto detalle y cariño tu experiencia, tus anécdotas y tus valiosos consejos. Sin duda un viaje inolvidable que con tus palabras y tus documentos gráficos, nos ha permitido teletransportarnos por unos minutos a ese paraíso gracias a ti. Envidia máxima y enhorabuena por tu post Paloma.

    • Paulina

      Gran reportaje de un viaje maravilloso, que despierta ganas de visitar este increíble país. Los detalles y las descripciones, las fotos y toda la información que tan generosamente compartes animan a planificar un viaje así. Gracias por compartir tu experiencia en este post tan útil y entretenido!

  3. Jordi blanco pous

    Hola paloma ya me acuerdo de tu viaje unos paisajes increíbles y tu embelleziendolos aún más si cabe preciosa

  4. ¡qué viajazo y qué fotos más bonitas!
    gracias por compartir.
    Besos rojos por doquier

  5. Amazing oìplace, on my bucket list!
    Kisses, Paola.

    Expressyourself

    My Instagram

  6. ¡Qué interesante! Sin duda fue un súper viaje y este post tiene un nivel de detalle espectacular, sin duda me lo guardo por si algún día me decido a visitar Perú. Y tus fotos son preciosas.

  7. Qué preciosidad de fotos, me encantaría conocer esos lugares, apuntado en mi lista de futuros viajes. Un abrazo

  8. Qué maravilla! Yo estuve el año pasado 15 dias improvisados y me encantó, sobre todo la comida! Pero me quedaron muchas cosas por ver, así que habrá un segundo viaje… El oasis y la barca del final me parecen una pasada, gracias por compartirlo!
    Feliz semana,
    S

  9. Wow, un reportaje fantástico, con muchísimos detalles. Ahora tengo muchas ganas de visitar Perú!

  10. What an incredible trip- you saw so much! I am absolutely loving your pics! Thank you for sharing with us.

    My latest post is up and features a fun holiday dress, hope you’ll stop by!

    -Ashley

  11. Wow, Peru looks gorgeous and I would love to visit it after seeing all these amazing photos! Hope you had a wonderful time there! <3

    http://www.couture-case.com/

  12. Guauuuuuuuuuu, impresionantes fotos y tú espectacular… Un besazo.

  13. Feliz semana 😀

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